lunes, 29 de agosto de 2011

ASESINANDO A UN MUERTO



Pintura: Mujer con pistola de Julio Romero de Torres

Cierro las ventanas, una tenue luz de neón traspasa los cristales, quedando la habitación a mediastintas y yo, en medio de ella, pensativa y cabizbaja.
Camino unos pasos hasta el aparato de música, lo enciendo y elevo su volumen para opacar los ruidos que puedan surgir del hecho que está por acontecer. un sonido lúgubre sale de los altoparlantes...acústica que retumba idónea para la ocasión, todadigna para un muerto... ¡Tú!

Dos cirios encendidos y en el medio...un ataúd en espera de un cadáver.
Las copas de champán ya listas para el brindis final, sus cristales lucen opacos por el efecto de las burbujas frías... ¡Como mi alma!

Está todo listo, el ambiente no puede ser más acojedor de lo que está, se siente el viento helado de la noche aún con los ventanales cerrados, quizás... hay alguna brecha o algún espíritu burlón da la sensación de frialdad.


Me dirijo a la cómoda abriendo una de sus gavetas y tomo el arma homicida, la husmeo, huele a pólvora de tiempos antiguos; mi ser se extasía en los videos de mi mente y siento deleite... un sabor sádico por la carne quemada... ¡Tu pellejo!
Tomo la pistola, la acaricio y quito su pestillo de seguridad (en realidad no lo necesita, ya que el que va a estar "seguro" eres tú... seguro a difunto jajajajaja)

Me acerco al espejo y me contemplo y vislumbro mi belleza que resalta en esta noche, todo el "chic" y el glamour hacen presa de mí y me complace... siempre la ropa negra resaltó en el blanco de mi piel.
Estoy sentada, frente al espejo, estoy absorta en mi propio yo, y en tu recuerdo que no lo encuentro.
Mi mano se levanta y apunta en la sien de mis pensamientos, el blanco del cañón es mi cabeza, quiero matar todo vestigio que aún queda de tí, voy a asesinar tus despojos en mi mapa mental, no es un crimen... ¡es un acto de justicia!

Una sonrisa en mis labios, para acompañar el disparo y a la vez adorne la bala que terminará con esta alucinación.
Mi mano firme y segura... mi dedo precursor de tu muerte está en acecho y se deja deslizar lentamente sobre el gatillo alegre de esta despedida... ¡Tu despedida del mundo de los vivos!

¡BAM!!
Suena el disparo y me veo cayendo y mis sesos rodando por el suelo...ensangrentado... y te empiezo a rebuscar entre ellos, masas y huesos polvorientos... rebusco tu recuerdo pero... ¡Sólo en ese instante comprendo, puedo sentir ese hedor putrefacto, maloliento de muerto añejo y entonces... es que me doy cuenta de que hace ya mucho tiempo de que tú... estabas muerto!!

De mi producción:
"CON ALEVOSÍA Y PREMEDITACIÓN"

No hay comentarios:

Publicar un comentario